Cullera Laica pide a ZP que regule el bautizo civil

La asociación se dirige al gobierno para que legalice unas ceremonias que el ayuntamiento cullerense no aprobó alegando falta de demanda


PEPI BOHIGUES
CULLERA

     La asociación Cullera Laica tras­ladará al ministerio de Justicia y a la Presidencia del gobierno una solicitud para que el acto de aco­gida civil (los bautizos civiles, como se conocen popularmente) se convierta en un derecho de la ciudadanía en todo el Estado.
     Este tipo de actos ya se realizan en algunas poblaciones españolas. Cullera Laica solicitó al ayunta­miento el poder celebrar esta ce­remonia, pero el equipo de go­bierno consideró, entre otras ra­zones, que no había suficiente de­manda. Por eso Cullera Laica ha decidido ahora dirigirse a instan­cias gubernamentales. Dicen que no se trata de «un pulso» al ayun­tamiento, pero la asociación ribe­reña considera que la acogida ci­vil debería ser un derecho, mani­festando que «casos como el de Cu­llera no deberían suceder», por eso «hemos decidido recurrir al Gobierno».
     Por otro lado, esta entidad laica ya presentó la documentación per­tinente a los grupos políticos del consistorio (PP, PSPV y APC) por si alguno se interesaba en presentar una moción al respecto. Aunque la negativa del equipo de gobierno, que cuenta con mayoría absoluta, ya hace pensar que cualquier mo­ción sobre este tema será recha­zada.
     Esta petición podría ser la pri­mera que se hace en España. Cuan­do Cullera Laica tenga toda la do­cumentación reunida trasladará el caso a otras entidades cívicas y laicas por si quieren sumarse a la propuesta, la cual creen que de­bería ser aceptada al fundamen­tarse en «razones de derecho y valores ciudadanos».

Discriminación del consistorio

     Entre la documentación que se aportará al gobierno figurará el caso de la pareja de Cullera que so­licitó al consistorio celebrar un acto de acogida civil, cuya petición fue denegada. Miembros de la junta directiva de Cullera Laica consideran que este caso «ilustra la discriminación a la que pueden verse sometidas las personas en función del ayuntamiento al que pertenecen si no hay una regula­ción estatal». Y es que si esta cere­monia se estableciera en todo el es­tado, como ya ocurre con las bodas civiles, Cullera Laica cree que au­mentarían las personas interesadas en celebrar este acto. En cambio, «la actitud negativa del ayunta­miento puede tener un efecto des­moralizador y disuasorio», se dice desde la entidad.
     La asociación entiende que las relaciones entre la iglesia y el ayun­tamiento tienen que ser buenas, pero constatan que en los últimos años ha habido «un deterioro» del principio de aconfesionalidad del Estado. «Nos parece reprobable y inconstitucional que el ayunta­miento parezca una entidad cató­lica, por la simbología confesional que mantiene en los espacios pú­blicos o por la participación de sus representantes en actos de fe», concluyen los cullerenses.

Arxiu
Levante, dissabte 25 de juliol de 2009. Edició de La Ribera, p. 25.